Historia

El centro de Estimulación Integral Asociación Pequitos nace de la necesidad de unos padres que buscanban la recuperación de su hijo gran prematuro que sufrió un daño neurológico y que afecto áreas que controlaban funciones importantes del cerebro como el lenguaje, control motor y funciones cognitivas. Nunca se le informo a los padres cuales serían los mecanismos de actuación y herramientas que disponían para recuperar la funciones cerebrales del niño. Solo se le explicaron las secuelas que tendría el niño y lo remitieron con una fisioterapeuta de un centro de salud para hacer ejercicios de rehabilitación física, solo 30 minutos y un día por semana.

No conforme con el diagnóstico, carencia de información por parte de los médicos y fisioterapeutas tratantes y desconocimiento del significado de la palabra leucolamalacia periventricular, uno de los padres se dedicó a investigar acerca de la lesión que tenía su hijo y cuáles serían los tratamientos adecuados para su recuperación. A partir de ese momento la mamá deja de trabajar para dedicarse a la estimulación de su hijo a través de la música, imágenes, imitación de sonidos, uso de videos y juegos interactivos. Esta madre uso los conocimientos que le proporcionaban el sentido común y las lecturas realizadas que hablaban de la plasticidad y neurogenesis. El niño al cumplir un año de edad recuperó la función del lenguaje y desarrolló capacidades cognitivas que no se podían imaginar, aprendió a desplazarse a través del gateo y a realizar actividades similares a las de un niño de su edad. Sin embargo a los 18 meses se acentuó un importante retraso en la marcha debido a una severa hipertonía a nivel de miembros inferiores. El diagnóstico fue una parálisis cerebral espástica y el tratamiento eran férulas articuladas con fisioterapia.

Cuando los padres comienzan a buscar centros de estimulación intergal para recuperar la función motor de las piernas, trabajar los aspectos psicológicos de aceptación y estimulación cognitiva, se dieron cuenta que existía una carencia de información, una carencia de centros de rehabilitación integral y programas de actuación existentes para la rehabilitación neurológica integral infantil. En ese entonces existían algunos centros públicos sanitarios con atención integral infantil, pero estaban saturados y solo atendían a los niños hasta los cinco años de edad. Conocimos centros de fisioterapia y terapia ocupacional, centros de logopedia y psicología, pero no habían centros integrales.  No había un centro que reuniera todas las terapias que su pequeño necesitaba. 

Es en éste momento en que los padres, conscientes de la carencia de información y de centros de rehabilitación integral, deciden fundar Pequitos un centro de Estimulación Integral. Pequitos sería el lugar en donde su hijo y otros niños con daño cerebral tendrían la posibilidad continuar trabajando en la recuperación de las secuelas de su lesión de forma integral y en un solo lugar.

La  idea de la asociación no se basa en el concepto de centro de rehabilitación tradicional, sino que se apuesta por un centro integral único en Barcelona que aportará nuevos valores sociales como son el desarrollo personal, la rehabilitación entendida de forma integral (cuerpo y mente) y  la autonomía del niño como búsqueda de bienestar, para él y su familia.